
-Disfunciones
endocrinometabólicas (obesidad, diabetes, hiper o hipotiroidismo, migraña…)
-Alteraciones del ciclo menstrual (dismenorrea o reglas dolorosas,
disturbios post-cirugía ginecológica…)
-Disfunciones sexuales.
-Alteraciones de los ritmos circadianos (trastornos del sueño tales como
insomnio o hipersomnia, malestar derivado de trabajar en turnos de noche u
horarios no fisiológicos…).
-Alteraciones cardiocirculatorias (hipertensión arterial…).
-Adicciones (al tabaco, a los fármacos tranquilizantes, a la comida…).
-Alteraciones psicoafectivas (ansiedad, depresión, dificultad de adaptación
general al medio, cefalea tensional, globo histérico o “nudo en la
garganta”…).
-Dolor crónico y dolor agudo.